Soy la hermana Zinha José Fernando de nacionalidad angolana. Pertenezco a esta gran familia eucarística desde el 21 de agosto de 1984. El 31 de mayo de 1988 fue el inicio de mi postulantado, el 15 de agosto de 1989 entré en el noviciado. La Primera Profesión, el 15 de agosto de 1991. En 1996, el 22 de septiembre, fue la Profesión Perpetua. El 14 de agosto de 2016, Celebración de las Bodas de Plata, por la Gracia de Dios.

Me siento muy feliz con la vocación que Dios ha elegido para mí. Hasta la fecha, nunca me he arrepentido de haber seguido mi vocación a la Vida Consagrada. Pero sí tuve un momento en mi vida en el que quise cambiar a la vida contemplativa con las Monjas Capuchinas Clarisas. Quería volver a nuestros orígenes. Pero esta es una crisis que me dio tras la muerte de mi querida madre. Yo era juniora y tenía tan solo 23 años. Se me ocurrió esta idea porque no podía viajar para cuidar de mi madre. Ese mismo año, la situación en mi país era mala, y el panorama se debatía entre la guerra y la preparación de las primeras elecciones. Luego le pedí consejo a una hermana nuestra con mucha experiencia de vida consagrada, ella me ayudó a buscar una Directora Espiritual que me guiara y averiguara cuál era la razón que me hacía cambiar de Congregación. Después de un año de acompañamiento y una buena aclaración, elegí continuar como Hermana Esclava de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios. El próximo 15 de agosto, si Dios quiere, celebraré 30 años de vida consagrada en nuestra Congregación. ¡Bendito sea Dios! Durante este camino, no todo ha sido de rosas. De hecho, donde hay rosas, también debe haber espinas, de lo contrario, ya no serían rosas. Hubo momentos de crisis vocacional, como ocurre en todos los ámbitos de la vida y en todas las vidas. Pero, con perseverancia y tenacidad, poniéndome en manos de quién me llamó, aquí estoy para hacer su voluntad. Esta es una breve reseña de mi historia vocacional. Gracias.

Esta web no utiliza tus cookies para nada.    Ver Política de cookies
Privacidad