Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios, destinada a adorar a Jesús-Eucaristía y a educar cristianamente a niños y jóvenes. Tres iconos presidieron toda su vida: la Cruz, cayado que la sostuvo en las dificultades y el dolor; el Pan de la Eucaristía del que alimentó su amor; la estrella María que la guió en el camino de fidelidad y la entrega.
Reconocemos en su vida a una mujer de Dios y una mujer de Iglesia, de ahí el encargo que dejó a sus hermanas: “mucha vida interior y mucho amor a la Iglesia” .
Fundó casas y obras educativas en España:
* Berja (Almería), Granada, Madrid, Bilbao y Sobrado do Bispo (Ourense)
* En Portugal: Braga, Oporto, Lisboa, Laveiras y Viana de Alentejo.
* México: México D.F.
El 15 de Abril de 1949 partió al encuentro definitivo con el Señor “el único –decía- capaz de corresponder a las fuertes y dulcísimos deseos de mi corazón”. |